Introducción

Las previsiones del Banco Mundial señalan que en los próximos 20 años se producirá un aumento muy significativo en la demanda mundial de productos pesqueros. A día de hoy, la brecha creciente entre el consumo y el volumen de capturas pesqueras parece indicar que a medio plazo la pesca no podrá satisfacer por sí misma la demanda de productos pesqueros, que tendrá que ser abastecida por la acuicultura, un sector que actualmente solo cubre en torno al 20% de la producción pesquera total de la UE.

Entre las principales restricciones de la expansión de este sector se encuentra la falta de espacio adecuado. Esta carencia, a menudo citada como un obstáculo para su expansión en el medio marino, podría superarse mediante la identificación de nuevos emplazamientos para el desarrollo de la acuicultura en aguas oceánicas. Esta alternativa representa una oportunidad real para la expansión, que además de satisfacer la demanda, podría reducir el impacto ambiental. El potencial de este tipo de producción es evidente, pero también lo son los desafíos. Además, de los propios del desarrollo de una actividad económica nueva, uno de los desafíos más importantes con los que debe lidiar la acuicultura oceánica es la convivencia con el resto de usos emergentes. Esta realidad pone en evidencia la necesidad de abordar la ordenación del espacio marítimo desde un enfoque holístico, multisectorial y con una visión ecosistémica, que garantice el equilibrio entre la conservación de los ecosistemas y el desarrollo sostenible de los usos.

El proyecto CULTIVO plantea desarrollar herramientas para la ordenación que permitan reconocer qué oportunidades, todavía sin explorar, ni explotar, ofrece el espacio marítimo y aportar a los sectores productivos información detallada sobre qué especies se pueden cultivar, dónde pueden cultivarse, cómo pueden cultivarse y cuál es el riesgo de su cultivo.